A pesar de que falleció joven, Jane Austen escribió seis novelas, ambientadas en zonas rurales inglesas
A pesar de que falleció joven, escribió seis novelas, ambientadas en zonas rurales inglesas: 'Sentido y senbilidad', 'Orgullo y prejuicio', una de las más destacadas, 'Persuasión' (editada póstumamente), 'Emma', otra de sus narraciones mejor valoradas, 'Mansfield Park' y 'La abadía de Northanger', publicada también después del fallecimiento de la autora. Casi todas han sido llevadas al cine, lo cual ha contribuido probablemente a que no decaiga el interés por sus novelas.
Austen tiene una gran capacidad de observación, muestra virtudes y defectos con objetividad, en vidas corrientes de clase media rural inglesa, muy bien reflejada. No hay mucha acción, pero Austen consigue que el lector se interese por los personajes, magníficamente plasmados, así como por las relaciones sociales en circunstancias ordinarias, por lo que los diálogos son parte destacada de su prosa.
Esto puede sorprender hoy al lector acostumbrado a planteamientos más bien negativos y escépticos o cínicos, porque las novelas de Jane Austen en general dejan un poso de serenidad, de gratitud, de nobleza de espíritu.
Prueba de la vigencia de la autora es que sus obras se siguen editando, porque merece la pena leerlas.
(Luis Ramoneda, El Confidencial Digital, 06-12-25)
El próximo 16 de diciembre, se cumplirán doscientos cincuenta años del nacimiento de Jane Austen (1775-1817). Contemporánea de Walter Scott, que la apreciaba mucho, su obra se aleja del goticismo y del romanticismo entonces en boga y se adelanta al realismo de años posteriores, por la objetividad, por los temas y por el clasicismo de su estilo.
A pesar de que falleció joven, escribió seis novelas, ambientadas en zonas rurales inglesas: 'Sentido y senbilidad', 'Orgullo y prejuicio', una de las más destacadas, 'Persuasión' (editada póstumamente), 'Emma', otra de sus narraciones mejor valoradas, 'Mansfield Park' y 'La abadía de Northanger', publicada también después del fallecimiento de la autora. Casi todas han sido llevadas al cine, lo cual ha contribuido probablemente a que no decaiga el interés por sus novelas.
Austen tiene una gran capacidad de observación, muestra virtudes y defectos con objetividad, en vidas corrientes de clase media rural inglesa, muy bien reflejada. No hay mucha acción, pero Austen consigue que el lector se interese por los personajes, magníficamente plasmados, así como por las relaciones sociales en circunstancias ordinarias, por lo que los diálogos son parte destacada de su prosa.
No falta la ironía ni la crítica a ciertas costumbres, en un trasfondo general de honradez, de buenas intenciones e incluso de transformación a mejor, como sucede con algunos protagonistas, que no son estáticos, sino vivos, cercanos.
Esto puede sorprender hoy al lector acostumbrado a planteamientos más bien negativos y escépticos o cínicos, porque las novelas de Jane Austen en general dejan un poso de serenidad, de gratitud, de nobleza de espíritu.
Prueba de la vigencia de la autora es que sus obras se siguen editando, porque merece la pena leerlas.
(Luis Ramoneda, El Confidencial Digital, 06-12-25)